Para ver un canguro o un koala nada como viajar. No es lo mismo ver a estos maravillosos animales en un zoológico que en su hábitat natural. Aunque lo cierto es que viajar a Australia no parece fácil. Sobre todo, por la distancia y las horas que se tarda en llegar desde España. No obstante, para los culos inquietos, las mentes curiosas y los aventureros intrépidos, vamos a adentrarnos en el apasionante mundo australiano y contaros como se puede viajar hasta allí.
Aunque las Antípodas de Madrid sean Nueva Zelanda, viajar por Australia puede considerarse un tour por el Pacífico. Explorar esas playas kilométricas, su naturaleza salvaje, los animales más singulares del planeta y conocer la cultura más antigua del planeta como es la aborigen, es la aventura por excelencia.
Australia puede presumir de ser un país de lo más fascinante. El viaje soñado de los más aventureros que buscan experiencias tan impactantes como bucear en la mayor barrera de coral del planeta, adentrarse en bosques milenarios en los que es más fácil perderte que salir, conocer a la cultura viva más antigua, disfrutar de las playas más paradisiacas en las que se surfean las olas de mayor tamaño y deleitarse con esos animales que solo habitan en esta inmensa isla del continente de Oceanía.
Para llegar a esta parte del mundo que parece tan alejada de nuestro país, la mejor opción es coger en avión. Recurrir al barco puede no ser una buena idea. Son varias las compañías que vuelan hacia Australia, con viajes de casi veinticuatro horas de duración en los que se hace una pequeña escala en Dubái. Algunos de los más intrépidos viajeros que han estado por allí cuentan que es una mejor opción comprar un viaje de ida y vuelta a Kuala Lumpur o Bali, para entrar en Australia por Cairns. Esta modalidad es más económica y permite hacer la conexión con aerolíneas low cost.
Entrar en Australia requiere disponer de un visado de turismo o negocios que se tiene que solicitar para poder entrar en el país. Permite entradas múltiples durante un año con estancias de un máximo de tres meses por visita. Este visado puede tramitarse online a través de la web del gobierno de Australia y no tiene coste.
Cuándo es mejor viajar a Australia
Si miramos el mapa, encontramos que Australia es un país enorme. Los agentes de viaje especializados en Australia, Nueva Zelanda y la Polinesia Francesa, de la agencia Viajar al Pacífico, nos explican que la variedad de climas es muy amplia, por lo que a la hora de elegir el mejor momento del año, hay que tener claro a qué zona se va a viajar.
Si se trata del norte de Australia, como Darwin o Cairns, el clima es tropical y tiene una temperatura agradable a lo largo de todo el año, lo que implica que hay que tener en cuenta la estación lluviosa, que suele ser entre octubre y marzo.
Cuando la idea es viajar por el este del país, con su clima subtropical, las temperaturas son suaves, por lo que el mejor momento para visitar Sídney o Brisbane es de noviembre a abril.
El sur de Australia cuenta con un clima templado de inviernos fríos, como en el viejo continente. Lo más aconsejable para viajar a ciudades como Melbourne es hacerlo entre noviembre y marzo.
Los que buscan un clima mediterráneo pueden viajar al oeste de Australia, en ciudades como Perth siempre hace buen tiempo, siendo los mejores meses noviembre y diciembre.
En el centro de Australia, el clima es totalmente desértico con unas temperaturas extremas que van del extremo calor diurno al frío extremo de la noche. El mejor momento del año para conocer esta inquietante zona del país es entre junio y agosto, cuando las temperaturas no pasan los veinte grados.
Lo siguiente que un viajero aventurero tiene que saber es el tiempo necesario para este viaje. Esto depende de los días disponibles de cada uno, lo que se quiera ver, hacer… Los que han estado por allí aseguran que lo mínimo son quince días, puesto que una ruta entre Cairns y Brisbane, por citar un ejemplo, ya supone dos semanas. Si se tiene más tiempo, con tres semanas es posible acercarse a Sídney y Melbourne.
Viajar por el país implica la necesidad y recomendación de moverse en avión. Aunque para los más camperos, alquilar una autocaravana permite moverse con mayor libertad y disfrutar de una experiencia sin igual. Recorrer la costa en una autocaravana siempre va a resultar más gratificante que coger aviones de un lado a otro.
Nos toca hablar del equipaje necesario para un viaje de esta categoría. Esto, como en cualquier tipo de viaje, depende de la época del año y la zona del país a visitar. Si se viaja en invierno, que en este caso es de junio a agosto, en Melbourne es necesario llevar abrigo, puesto que las mínimas bajan a siete grados. En el caso de que el viaje se realice en verano, lo mejor es llevar ropa cómoda en la maleta. Camisetas de manga corta y pantalones también cortos, bañador, zapatos abiertos y transpirables, gafas de sol… lo mismo que si te vas a la Costa del Sol. No hay que olvidar meter en la maleta un adaptador de corriente ya que los enchufes son del tipo I.
Otras cosas a tener en cuenta
Viajar siempre requiere hacerse una lista para no olvidar lo esencial. En este caso, no se debe olvidar de hacer un seguro de viaje, puesto que la sanidad de este país es de las más caras del mundo. Contar con un buen seguro que responda ante cualquier enfermedad o accidente es imprescindible, aunque lo mejor es no tener que recurrir a él.
Por otro lado, no hay que olvidarse de los datos de internet. Adquirir tarjetas prepago es una excelente manera de poder navegar, utilizar las redes sociales o el WhatsApp y el GPS. Además de llevar la tarjeta de crédito para poder pagar y sacar dinero sin que haya comisiones, informarse en el banco de las opciones posibles es la mejor opción.
Sobre lo que podemos ver en Australia, primer aspecto a considerar antes de planear el viaje, podemos decantarnos por las ciudades más emblemáticas, los parques naturales o las zonas de costa. Los iconos más visitados de este país no dejan de ser la Ópera de Sídney, los Doce Apóstoles, la Gran Barrera de Coral y el Uluru.
Por otro lado, en Australia cuentan con más de quinientos parques nacionales que abarcan un cuatro por ciento del país. Si te gusta el senderismo, el camping y la naturaleza, Australia es el paraíso. Muchos de los parques naturales han sido declarados Patrimonio de la Humanidad, por algo será. ¿Los más destacados? Uluru-Kata Tjuta, Kakadu National Park, Parque Nacional de las montañas azules, Fraser Island, Costa de Ningaloo y Shark Bay… y la lista sigue y sigue. Si viajas a Australia por cualquier otra razón, no olvides reservar algún momento para hacer una escapada a alguno de estos espectaculares parques naturales.
No puede faltar en la lista la playa. En Australia cuentan con más de diez mil, algunas catalogadas como las más bonitas del planeta. Aunque se acercan al número de playas, las islas son algunas menos, pasando de las ocho mil, pero para todos los gustos: turísticas, salvajes, familiares, solitarias…
Si queremos pasar el tiempo en la zona más habitada del país, la costa este es el lugar adecuado. Mejor comunicación en todos los aspectos, más fácil de visitar y algo más económica. Una ruta costera de Sídney a Melbourne puede ser las mejores vacaciones. También se puede seguir la ruta desde Sídney hasta Brisbane o de Brisbane a Cairns. Estos viajes se hacen por carretera y se puede alquilar un coche en el mismo aeropuerto.
Para quienes buscan el lado salvaje del país, la costa oeste de Australia, menos poblada y con una logística complicada para organizar viajes, resulta más interesante. En este caso, las rutas por la costa pueden ser de Perth a Esperance, por Exmouth, Ningaloo Reef y Shark Bay…
Aburrirse en un país como este es muy difícil. La oferta gastronómica y de ocio nocturno no es especialmente amplia y buena como en Europa, pero existen infinidad de actividades a realizar para disfrutar de sus playas y adentrarse en el estilo de vida australiano. El surf o el buceo invitan a conocer el mar australiano a través de sus playas. Aunque para los australianos, según dicen, el deporte nacional es la barbacoa. Casi todos los australianos tienen una en su terraza o patio y es posible encontrar barbacoas gratuitas en las playas y parques de Australia.
Aparte de todo esto, se pueden hacer excursiones de todo tipo y en una inmensa cantidad de lugares, cada cual más interesante y espectacular. En definitiva, para viajar a Australia hay que consultar todas las opciones posibles, todo lo que ofrece este impresionante país y planificar el viaje en función del tiempo que se pueda pasar allí. Aunque aconsejan periodos largos, en dos semanas se puede conocer lo más apasionante y quedarse con ganas de volver.


